Archivo de Agosto de 2013

El embarazo

Agradecer a Sofía Arguis esta crónica tan personal. 1000 gracias

Con este título no me estoy refiriendo a un nuevo bar, restaurante, wok o similar donde #moverelbigote. No. Me refiero a lo que entendemos normalmente por embarazo: “Estado en que se halla la hembra gestante” (RAE dixit). Y es que el embarazo tiene mucho que ver con esto de #moverelbigote. Me explico.

Siempre que había oído a una mujer relatar sus múltiples anécdotas –que a veces es mejor no oír- sobre su embarazo, me contaban, más o menos, lo de siempre: que si las nauseas, mareos, hemorroides, mucho sueño, dolores varios, el parto… en resumen, un catálogo bastante variopinto de aventuras sin fin que pueden darse a lo largo del camino hacia la maternidad.

Pero, hete aquí mi sorpresa. Cuando me hallé en este estado de buena esperanza, las primeras semanas empecé a notar uno de los síntomas que nadie me había destacado en sus relatos: EL HAMBRE SIN FIN. Pues sí. No me lo esperaba. Tenía hambre a todas horas. Una simpática ginecóloga cuando le conté que tenía mucha hambre, me contestó “yo también tengo y no estoy embarazada”. En fin. Sí, hombre, hasta ahí llego. Pero si se lo comento es porque la tengo en una intensidad hasta entonces desconocida por mí. Y lo malo es que a la vez que estás en este estado, los médicos te dicen “cuidado”, “hay que controlar el peso”, “tienes que comer bien” “come cada cinco horas”… y yo pensaba ¿pero el quéeeee? Así que las primeras semanas me encontraba como un animal desaforado, buscando alimentos buenos, bonitos y baratos y que además saciaran mi apetito voraz.

Yo ya tenía fama entre mis compañeros de trabajo de que estoy comiendo a todas horas. Pues ahora, imaginaos. Podéis ver la foto de uno de mis cajones más abajo: galletas con fibra y sin conservantes ni colorantes, paté de atún, espárragos, unos batidos de chocolate y Coca-Cola Light (para las náuseas). En lo que se refiere a frutas, lo que más me gustaba era comer manzanas (las Fuji son mis preferidas), las naranjas y algún kiwi.

En esta etapa también me iban muy bien los yogures de cereales (el tránsito intestinal, ya sabéis). Ah, y bocadillos de jamón de york y queso. Nada de chorizo, ni mortadela, jamón serrano (¡ays! de resignación). Si una prueba que te hacen, te sale negativa, es mejor no comer de estos productos “crudos”. Así que los bocadillos se reducían a eso: jamón de york y queso.

Conforme pasó el tiempo, se me tranquilizó el hambre. Además fui viendo que iba cogiendo el peso adecuado y no engordaba demasiado, por lo que llegó el momento de ahora me doy un gusto que me lo merezco.

Y ya para terminar, el tema de los antojos –porque de los olores y ascos mejor no hablar que no estamos para contar cosas desagradables-. ¡Este tema sí que ha generado un no parar de conversaciones sin sentido!

Yo no creía mucho en los antojos. Desde los primeros días no sentí ninguna atracción especial por ningún alimento, así en plan “ayyyys necesito desesperadamente comer de esto”. Bueno, quizás al principio me pasó con los maíces tostados (aka kikos) y con los pepinillos y las olivas en vinagre. Pero vamos, que fue bastante moderado. Además los maíces como tienen mucha sal, varias miradas reprobadoras me quitaron las ganas de seguir comiéndolos.

Peeeero, no sé en qué momento, ni por qué, empecé a comer chicles de menta. Los tenía por ahí, en casa, olvidados. Desde entonces y poco a poco, cada vez más me apetece comer chicles, pero sobre todo, caramelos de menta. Me encanta morderlos… que sepan a menta fuerte, refrescante… Uuuuhhhmm. Esto antes no me pasaba…

Ah, sí. También he de reconocer que un sábado por la mañana me apeteció tomarme un croissant. Así que a las 9 de la mañana fui a un par de panaderías en busca de El Dorado Croissant ¡¡Uhhhmm que maravilla un croissant bien untadito en un colacau fresquito!!

Pero salvo esto…, ningún antojo más… 😉

Fotos:


Embarazo | Antojos | Cajón
Cajón de la mesa de trabajo de una embarazada con síntomas de hambre permanente

Embarazo | Antojos | Frutas
Mix de frutas: naranja, kiwi y plátano

Embarazo | Antojos | Kiwi, queso y nueces
Bol de kiwi, queso fresco y nueces

Embarazo | Antojos | Mikado
Mikados. Coges uno y ya no puedes parar

Embarazo | Antojos | Batido con nata
Batido ligero (la nata es muy ligera)

Embarazo | Antojos | Conguitos
Conguitos. No tienen más explicación

Embarazo | Antojos | Helado
En verano, el helado de tutti-frutti, ¡imprescindible!

Embarazo | Antojos | Chicles
¡Menta, naturalment-A!

Me gusta(0)No me gusta(0)

Pan y más (Monreal del Campo, Teruel)

Hoy os presentamos una cafetería que han abierto nueva en Monreal del Campo, en la zona del Jiloca, provincia de Teruel. Ya os hablamos del éxito de la panadería-cafetería de Ojos Negros y en esta ocasión lo hacemos de la de Monreal. El concepto es muy similar. Tres espacios bien diferenciados. Barra de bar, mostrador para venta de barras (de pan) y salón con mesas donde abarras el plato.

Está ubicado en la calle principal, a la entrada del pueblo, junto al Eslequer, Slecker, Scheleker, SSSlequer, Schleker o como se diga. Hemos bajado este mes de agosto tres veces al menos. Siempre aprovechamos estas huídas del pueblo para hacer algo de compra y tomar un café, leer prensa local, llenar el depósito de gasolina, etc.

Un acierto de esta cafetería es, sin duda, la puesta en marcha de una zona para niños que han puesto al final de la sala. Apenas hay una pizarra y unas mesas con construcciones, pero es ideal para “aparcar” al crío, y poder leer tranquilo las noticias sobre Gibraltar y sobre el tema Bárcenas, saboreando el curasán con el café con leche.

La decoración es modernilla y el ambiente muy agradable. En cuanto a los precios, unos 4 euros las cuatro consumiciones (cortado, café con leche, napolitana y bollo de chocolate). Una buena iniciativa que espero dure largos años.

Fotos:


Monreal del Campo (Teruel) | Pan y Más | Interior
Interior del bar

Monreal del Campo (Teruel) | Pan y Más | Zona de juegos
Sección infantil

Monreal del Campo (Teruel) | Pan y Más | Interior
Visión lateral

Monreal del Campo (Teruel) | Pan y Más | Napolitana
Napolitana

Monreal del Campo (Teruel) | Pan y Más | Bollo
Otro bollo

Monreal del Campo (Teruel) | Pan y Más | Bollo de chocolate
Bollo de chocolate

Monreal del Campo (Teruel) | Pan y Más | Bollería fina
Más cosicas buenas de comer

Monreal del Campo (Teruel) | Pan y Más | Café con hielo
Café con hielo

Monreal del Campo (Teruel) | Pan y Más | Completo
Un completo (conperdón)


Puntuaciones
Calidadwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Preciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Serviciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Overallwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com

Mapa:



Ver mapa más grande

Me gusta(0)No me gusta(0)

San Pablo Gastro Burger (Burgos)

Agradecer de nuevo esta colaboración a nuestro corresponsal en Burgos, Rafael Ibáñez. Mil gracias

Que levante la mano quien no ha sentido alguna vez la tentación de comer una hamburguesa (veganos incluidos). Y ¿cuántos se han arrepentido después de hincarle el diente a un amasijo emparedado de grasientas proteínas con sospechosos mejunjes? Eso pasa por recurrir a las grandes franquicias norteamericanas, que han hecho suya una delicia europea y milenaria —en sus orígenes se encuentran no sólo el Hamburg Beefsteak o el Frikadelle, sino la mismísima isicia omentata citada por Marcus Gavius Apicius en De re coquinaria— desde que White Castle incitaba a sus clientes a la gula en los años 20 del pasado siglo: “buy’em by the sack”. Frente a la clónica oferta de estas cadenas, cada vez son más comunes las nuevas cocinas que saben hacer de la hamburguesa un instrumento de placer. Así que para disfrutar de una auténtica hamburguesa gourmet ya no es necesario desplazarse hasta el 331 de la neoyorkina 4th Street, donde se encuentra el afamado Corner Bistro, porque ya en casi cualquier ciudad es posible degustar algo que no sea un simple pastiche carnicero.

No es el único local de estas características en Burgos —¿os he comentado ya que durante 2013 es la Capital Española de la Gastronomía?, pero hace ya algún tiempo que quería comentaros mi experiencia en el San Pablo Gastro Burguer, ubicado en el epicentro del ocio del populoso barrio de Gamonal. Antaño era un amplio bar con una magnífica barra y un gran salón donde llevarse a la boca pinchos, raciones, sándwiches, bocadillos… Hace unos meses, la nueva dirección renovó local y carta con un concepto muy diferente del mantenido hasta entonces.

Lo primero que sorprende es la decoración: un coche arrinconado —nuevo, como si fuera el premio de una inexistente rifa— y un mobiliario sencillo arropado por la iluminación indirecta en las paredes y la luz de los focos del techo, tamizada por las hojas que cuelgan de las macetas-lámpara. El resultado es muy funcional; tanto que hasta cuenta al fondo con un pequeño parque infantil en el que las pequeñas fieras pueden descargar su adrenalina mientras los padres degustan su plato con un ojo en la pantalla que delata sus movimientos.

En aquella ocasión decidimos abrir el apetito —como si hiciera falta— con unos aros de cebolla servidos en abundancia con dos salsas (barbacoa y mostaza con miel) y una tosta de cecina con queso brie (que no sé por qué razón la denominan brochetta, si ni pincha, ni corta, ni ), más que suficientes para calmar nuestra gusa. No obstante, ni que decir tiene que dimos debida cuenta de estos entrantes antes de zamparnos nuestras respectivas hamburguesas: una Wall Street, con su cebolla caramelizada y todo, y una premium de vaca, cubierta de queso. Ambas llegaron a la mesa con sus correspondientes raciones de ensalada y patatas, montadas sobre pequeñas chapatas redondas. Muy buenas, sí, pero sin ese punto de excelencia que esperaba encontrar, la verdad. Aunque quizá la culpa sea mía por elevar excesivamente las expectativas. Acompañamos los platos con unas cañas de cerveza —San Miguel, por supuesto, que para eso está en Burgos una de sus fábricas— y pusimos fin a la comanda con dos cafés cortados.

Afortunadamente los precios no son en absoluto abusivos, teniendo en cuenta que al pagar abonas también tu cuota parte de novedad y moda —por poco no llegamos a los 25€—, de manera que habrá que volver. ¿Os animáis?

[Para los curiosones, ésta es la receta de las hamburguesas romanas: “Pulpam concisam teres cum medulla siliginei in vino infusi. Piper, liquamen, si velis, et bacam mirteam extenteratam simul conteres. Pusilla esicia formabis, intus nucleis et pipere positis. Involuta omento subassabis cum careno.” Y, ahora, a practicar los latines.]

Fotos:


Burgos | San Pablo Gastro Burguer | Interior
Aunque lo parezca, no ofrece aparcamiento

Burgos | San Pablo Gastro Burguer | Interior
Bueno, sí: tiene dónde aparcar a los niños

Burgos | San Pablo Gastro Burguer | Pan
Servicio con cubiertos, servilletas y pan para los entrantes

Burgos | San Pablo Gastro Burguer | Aros de cebolla
No son calamares a la romana

Burgos | San Pablo Gastro Burguer | Cecina con queso
La cecina con el queso, es evidente

Burgos | San Pablo Gastro Burguer | Hamburguesa Wall Street
Hamburguesa Wall Street

Burgos | San Pablo Gastro Burguer | Hamburguesa premium de vaca
Hamburguesa premium de vaca

Burgos | San Pablo Gastro Burguer | Ticket
Comprobante (en el propio tique lo pone)


Puntuaciones
Calidadwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Preciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Serviciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Overallwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com

Mapa:



Ver mapa más grande

Me gusta(1)No me gusta(0)
Realidad aumentada
Layar
Twitter
Síguenos en Facebook
Google Plus