Entradas con la etiqueta ‘Madrid’

Restaurante Min (Madrid)

Este post está dedicado íntegramente, desde principio a fin a Victor, el aprendiz de patrón de barco que ya sabía navegar (metafóricamente, claro), con el que pasé unas comidas inolvidables.

En Madrid nunca llueve, sólo (de solamente) cuando llueve. Era domingo y estábamos haciendo un curso muy interesante en el Hotel Silken Puerta América en la Villa del Reino. Ya sabéis, ese hotel de colorines de Av. América que tiene en su fachada pegadas cinco estrellas.

El curso fue un aquí te pillo, aquí te mato. Mañana y tarde del sábado y mañana y tarde del domingo. Así que las comidas tenían que ser rápidas, sin preliminares. El mismo sábado en una clásica conversación de ascensor, comenté a Victor -a partir de ahora, el argentino-, que yo miraría restaurantes que estuvieran bien por la zona. Mi cabeza tampoco da para mucho y olvidé por completo buscar un sitio para el día siguiente.

El domingo, el argentino me comentó que había estado mirando en el Restaurante del Hotel Silken e insinuó que tenían un menú de 70 euros, pero claro, “no era cuestión de comer solo” –dijo (léase con acento del país en cuestión). Yo me hice el sueco y no me di por aludido. Entre suecos y argentinos andaba el juego, así que salimos en busca de restaurante. Llovía a cántaros y hacía un viento del quince. El paraguas iba a su libre albedrío y la escena que montamos en 50 segundos bien pudiera haber salido de una película de Berlanga. Andamos hacia el nordeste unos 80 metros y allí estaba él, esperándonos con los brazos abiertos… el MIN: cocina china.

Apenas había cuatro mesas ocupadas, así que nos sentamos en la segunda mesa, según entramos a la derecha. Eso sí, llevábamos la cabeza alta y estábamos algo subiditos pues veníamos de un hotel de alto standing. Pronto bajamos al suelo, tras pedir el menú del día para dos personas. El camarero preguntó por la bebida y yo contesté: “el vino más malo (que no el peor) que tengas y casera”. El argentino dio un bote en la silla y haciendo el gesto clásico de todos los argentinos y muchos italianos, llevando las dos manos a la altura de la barbilla (con los dedos índice, corazón, anular y meñique unidos al pulgar) y moviendo arriba y abajo la mano a golpe de muñeca, dijo: “Pibe, un Rioja o algo”. Se vino (nunca mejor dicho) arriba de nuevo y empezamos una conversación que acabó en la interpretación antropológica de los términos “burguesía” y “proletariado burgués”. El camarero chino nos miraba con ojos raros, pero eso tampoco nos importó en demasía.

Pero a lo que vamos, que esto es un blog de baja y media gastronomía. Elegimos lo de siempre cuando vas a un chino: que si espaguettis, que si ternera con almendras, algo amarillo dulce que no sé si era carne o pescado (a los que le damos a todo, igual nos da, que nos da lo mismo). De postre una tarta de queso con arándanos y plátano frito. Y dos cafés con hielo para finalizar el acto por el módico precio de 11,50 euros + vino + café. Eso sí, la botella de vino (Cune Rioja Crianza 2010) la dejamos temblando, casi como acabamos nosotros.

Comimos como proletarios de barrio obrero y bebimos como marqueses del Barrio de Salamanca. Porque nosotros somos así.

Fotos:


Madrid | Restaurante Min | Espaguetti
Spaguettis

Madrid | Restaurante Min | Ternera con almendras
Ternera con almendras

Madrid | Restaurante Min | Algo dulce
Algo dulce

Madrid | Restaurante Min | Crianza Cune Rioja
El rey de la mesa Criancita Rioja

Madrid | Restaurante Min | Algo dulce
Plátano frito

Madrid | Restaurante Min | Tarta de queso con arándanos
Tarta de queso con arándanos

Madrid | Restaurante Min | Ticket
Ticket



Puntuaciones
Calidadwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Preciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Serviciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Overallwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com

Mapa:



Me gusta(2)No me gusta(0)

La Cuchara (Madrid)

Hoy os presentamos el restaurante de Madrid La Cuchara. Colaboración de Rafa Ibáñez

Cuando han de pasarse muchas horas encerrado en un hospital al cuidado de un enfermo, resulta más que necesario salir al exterior de vez en cuando para cambiar de aires, despejar la mente y reponer fuerzas. El momento más oportuno suele ser el de la comida, mientras nuestro doliente prójimo trata de descansar entre su almuerzo y la merienda, y el peor lugar para hacerlo es la cafetería del hospital, especialmente cuando es pequeña o ruidosa. Por eso, cuando estas Navidades tuve que pasar días y horas en el madrileño Hospital Universitario de La Princesa, agradecí que por la zona hubiera refectorios de diferente pelaje.

De todos ellos, el que más llamó mi atención fue La Cuchara, un local con cierto atractivo estético que soluciona las dificultades de su planta —estrecha y larga—con un diseño funcional y cierto atrevimiento. Y es que mientras una de las paredes cumple funciones de galería artística, la otra ofrece al comensal todo un recorrido gastronómico por nuestra geografía con las recetas completas de los platos más representativos de nuestra cocina popular: cocido madrileño, caldereta de langosta, escudella, arroz caldoso, potaje de berros, olla gitana, botillo del bierzo, judías pintas a la riojana, suquet de pescado, menestra de verduras, callos a la madrileña, sopa de pescado tinerfeña, olla tonta, marmitako, cocido montañés, olla podrida, caldereta de cordero, caldero murciano, garbanzos con bacalao, migas de pastor, lentejas estofadas, pote gallego y fabada asturiana. ¡Ahí es nada!

La carta, lógicamente, no es tan contundente y sí breve. Además parece que su cocina está más dedicada a servir los prácticos menús del día (que, por cierto, anuncian cada jornada en su web, una iniciativa laudable) en los que tratan de combinar ciertas novedades culinarias con platos más caseros. En aquella ocasión elegí unos sencillos espaguetis con queso parmesano rallado y salmón teriyaki, que llegó acompañado de alguna patata nueva cocida con su piel y todo. Las raciones no fueron para echar cohetes, pero la factura era correcta. De postre me enfrenté a una porción de tarta de chocolate bañada en más chocolate (era más bien batido) que, en cambio, deslució el conjunto. Por todo esto —incluido un refresco de cola, pan y agua— tuve que abonar la cantidad de 10,95 €, un importe mínimamente ajustado dada la ubicación del restaurante, pero quizá ligeramente elevada en función de las cantidades servidas.

El servicio fue, sí, amable y suficientemente rápido, dadas las circunstancias. Sin embargo, la climatización del local anduvo haciendo de las suyas, y no fue precisamente calor lo que sufrí mientras permanecí sentado a la mesa. En definitiva, es La Cuchara un restaurante de tantos que, sin embargo, cumple dignamente su función siempre que las expectativas no sean excesivamente altas.

Fotos:


Madrid | La Cuchara | Entrada
Reclamos a la puerta

Madrid | La Cuchara | Mesas
Lo que se ve es todo (o casi)

Madrid | La Cuchara | Spaguetti
Espaguetis decorados

Madrid | La Cuchara | Salmón teriyaki
Salmón teriyaki

Madrid | La Cuchara | Pastel de chocolate
Una de chocolate

Madrid | La Cuchara | Ticket
Ni plato ni bandeja, así no se vuela el dinero

Madrid | La Cuchara | Interior
Lectura culinaria para amenizar la espera


Puntuaciones
Calidadwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Preciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Serviciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Overallwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com


Mapa:


View Larger Map

Me gusta(0)No me gusta(0)

40 Café (Madrid)

Agradecer de nuevo a @rafaeliba por la excelente crónica del 40 Café de Madrid. Gracias 1000

Quienes ya peinamos alguna que otra cana (si es que nos queda cabello, que esa es otra) y nacimos en Madrid —o pasásteis en el Foro vuestros años de estudios universitarios, pongo por caso— recordamos con cierta nostalgia Los Sótanos de la Gran Vía, uno de los emblemáticos edificios de esta arteria que —con los cien años ya cumplidos— parece haber recuperado parte de ese resplandor que nunca debió perder. La historia del solar sobre el que se alza este edificio es ciertamente azarosa, pero nuestra memoria siempre recordará aquella pequeña galería comercial que alojaba la tienda de discos más emblemática de la época, antes de reconvertirse en unos decadentes billares.

El caso es que hace algunos días decidimos disfrutar de una noche familiar en el teatro acudiendo a una representación de un musical y, lógicamente, recalamos en la Gran Vía madrileña (también podíamos haber optado por acudir a Barcelona, ya lo sé, pero nos pilla más a desmano). Como la representación comenzaba a las 22:00 h. y no era cuestión de que nuestras tripas alzasen la voz sobre la de los intérpretes (luego descubrimos, no sin asombro, que se podían consumir refrescos y palomitas en el patio de butacas), buscamos un lugar donde tomar algo y terminamos recalando en los mencionados sótanos, donde hace pocos meses ha abierto 40 Café (Gran Vía 55), el nuevo negocio gastronómico de la marca Los 40 Principales. ¿Cómo sería cenar en esta suerte de Hard Rock Café a la hispana? Dicho y hecho: bajamos por la ya histórica (y estrecha) escalera mecánica y luego descendimos a pie algunos peldaños más para adentrarnos en el segundo sótano, donde se despliegan las mesas del local. Aún era temprano y prácticamente no había clientela (poco a poco, el local se fue llenando), de modo que pudimos disfrutar de la curiosa decoración del lugar, estudiada con esmero para crear un contexto radio-musical apropiado: contraluces de diferentes colores a base de neones y leds, televisores emitiendo videoclips (incluso hay pantallas integradas en los espejos de los aseos), cabina de DJ… Sobre las mesas encuentras los manteles individuales de papel, con apariencia de antiguos LPs de vinilo y un cuchillo dispuesto como si fuera el brazo de la aguja de un tocadiscos. Todo muy cool, con un toque vintage, para un público hipster pretendidamente trendy, enamorado de lo fashion, con una imagen más bien propia de un fotocol.

La carta de la cafetería-restaurante, presentada a modo de radio-receptor, no desmerece la imagen del local: mezclando diferentes gustos gastronómicos —español, italiano, tex-mex y oriental——, ofrece tanto salmorejo con tortillas de camarón o espagueti con ragout de ternera como pollo teriyaki, pizza vegetariana, mahi mahi o sorprendentes hamburguesas de buey con pan de color amarillo, rojo, azul o verde. Al final nos decidimos por un combo souvenir compuesto por alitas de pollo fritas, croquetas de bacalao, patatas, jamón serrano, salsa de tomate y tortilla española, acompañado por unos curiosos panecillos, una cerveza y dos refrescos. Para empezar, digamos que la cantidad no era precisamente para tirar cohetes, sino más bien lo contrario: tres comensales dimos cuenta de lo que se ofrece para cuatro y no quedamos lo que se dice saciados (porque aún era muy temprano, que si no diría que salimos con hambre). Y en cuanto a la calidad… El pollo estaba bien; pero, sinceramente, no es algo que tenga mucho misterio, ¿no? Las croquetas tampoco eran nada del otro mundo, y menos aún las patatas, aliñadas con mayonesa y perejil (vamos, un alioli muy desmejorado). Aunque el centro de la tortilla estaba jugoso, la parte inferior estaba pegada a la pequeña sartén de doble asa en que la presentaron, resultado de haberla cocinado en esa suerte de mini paella sin darle la vuelta; y así no se hace una tortilla española. En cuanto al jamón, en fin, no es que esperásemos un Cinco Jotas, pero aquello era más bien una salmuera de cerdo. ¡Vaya impresión se llevarán nuestros visitantes extranjeros si optan por este combo para conocer nuestra gastronomía!

Por esto nos clavaron 41,50 € de vellón, lo que supuso 13,83 € por cabeza. Si al menos la señal Wi-Fi funcionase decentemente (algo que cabe esperar en un local supuestamente a la última), podríamos decir algo positivo del servicio, pero nos quedamos con las ganas. Eso sí: el ticket incluye un 10 % de descuento en la tienda de merchandising ubicada en la primera planta, un pequeño espacio donde puedes adquirir a precios para turistas llaveros, camisetas, posavasos, preservativos… Vamos, el negocio completo.

¿Recomendable? Seamos sinceros. Si lo que quieres es conocer un local curioso y de moda, codearte con algunos especimenes de los que salen en algunos programas de radio y televisión (o con sus clones y sus pobres imitadores), tomarte un combinado en una de las barras más largas de Europa o simplemente poder decir que has estado en el 40 Café, adelante. Si lo que pretendes es comer, en la misma Gran Vía tienes otras opciones sin duda mejores.
Después de esta experiencia, nos preguntamos si no habría sido mejor ir al Tommy Mel’s; como los personajes de la comedia musical que fuimos a ver a continuación…

Fotos:


Madrid | 40 Cafe | Mantel
Mantel individual de 33 1/3 rpm

Madrid | 40 Cafe | Display
Display de la carta

Madrid | 40 Cafe | Comida
Esto comimos

4Madrid | 40 Cafe | Tortilla
Lo llaman tortilla española

Madrid | 40 Cafe | Aseos
Para ver la tele mientras tanto

Madrid | 40 Cafe | Mahou
Cualquier lugar es bueno para la publicidad

Madrid | 40 Cafe | Cabina
Cabina

Madrid | 40 Cafe | Ticket
Ticket descuento

Puntuaciones
Calidadwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Preciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Serviciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Overallwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com

Mapa:



Ver mapa más grande

Me gusta(0)No me gusta(0)

Biblioteca Nacional de España (Madrid)

Hace un tiempo que me ronda por la cabeza buscar bibliotecas donde se pueda comer (en plan serio, no a escondidas en la sala de lectura o de cualquier manera), pero nunca pensé que la primera vez iba a ser en la mismísima Biblioteca Nacional. Pero el destino es caprichoso y cuando se trata de comer hay que celebrar lo que ha sido escrito para nosotros.

En realidad no fui allí a comer. O no solo a comer. El motivo de mi presencia en tan magna institución fue la invitación que me hicieron llegar para participar en una jornada de trabajo junto a varios profesionales de la propia Biblioteca Nacional y otros que, al igual que yo, no trabajamos allí pero podemos aportar opiniones válidas sobre algunos temas (o eso creían en la BN, espero que después de estar no hayan cambiado de opinión ;-). Presidiendo, la directora: Glòria Pérez Salmerón.

Al llegar nos recibieron con un café y unas pastas de bienvenida. Yo que había salido de casa a las 5 de la mañana porque la reunión empezaba a las 10, agradecí el detalle. El resto de café y pastas quedó a disposición de quien quisiera y empezamos la reunión de trabajo (bueno, ya sabéis que comer es también un trabajo para mi, pero oficialmente digo). No os voy a aburrir con el contenido de la reunión, no porque sea aburrido sino porque a este blog venimos a lo de las comidas. De lo otro ya hablaré en mi blog persofesional un día de estos.

A las 2 (14 hora española) estaba fijado un cambio de escenario para finalizar la reunión terminando de discutir lo que hubiera que terminar de discutir con un plato delante. Así que subimos hasta el cielo de la biblioteca (es lo que tiene Madrid con el cielo, ya sabéis) dispuestos a darlo todo.

De entrada y todavía sin sentarnos, nos ofrecieron un pequeño aperitivo a modo de calentamiento: jamón, lomo, almendras y queso. Para beber vino tinto o lo que uno quisiera. Los niños pedimos una Coca Cola, aunque yo quise también probar el vino. Ya en la mesa la comida fue ligera, lo cual por cierto agradecí porque de vez en cuando es adecuado saltarse la dieta: de primero verdura asada (muy sabrosa), de segundo pescado (estaba rebueno, aunque las patatas algo frías) y como postre un delicioso plato de naranja con kiwi (todo azucarado). Todo lo anterior regado con agua, vino blanco y una copa de cava.

En resumen, día productivo y nutritivo. Por cierto que antes he dicho que subimos al cielo pero no he especificado y creo que merece la pena: donde comimos es la parte interior del fresco de la biblioteca (pero no hay queja, ya que dentro se estaba calentito).

Muchas gracias a la Biblioteca Nacional por la invitación. Simplemente estar allí ya es un honor, pero si además sales comido ni te cuento.

Fotos:

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Desayuno
Mesa desayuno

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Mesa de trabajo
Mesa de reunión

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Mesa
Mesa de comidas

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Aperitivo
Mesa de aperitivo

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Aperitivo
Aperitivo

Madrid | Biblioteca Nacional de España |
Cubierto y pan

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Agua y vino, sin mezclar
Riegue

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Verdura
Verdura

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Merluza
Pescado

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Javier Leiva y Glòria Pérez Salmerón
Presentando el pescado con la aprobación de la directora (foto de Julián Marquina)

Madrid | Biblioteca Nacional de España | Naranja y kiwi
Fruta

Puntuaciones
Calidadwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Serviciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Overallwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com

Mapa:


Ver mapa más grande

Me gusta(0)No me gusta(0)

Casa Carola (Madrid)

Cocido madrileño en Casa Carola (Madrid). En esta ocasión os presentamos la colaboración de Chus Gimeno (@chusigoza)

Un grupo de amigos aprovechamos el “Acueducto de la Inmaculada-Constitución” para hacer turismo lúdico-gastronómico-cultural por tierras castellanas. Establecimos nuestra base de operaciones en un apartamento del barrio de Las Letras de Madrid, próximo al Museo Thyssen, al Museo del Prado (cultural)… y a varios bares de tapeo y copeo (lúdico-gastronómico). Por cierto, aprovecho para contar que no es cierto que la gente desaparece de Madrid cuando hay puente, porque la capital del reino estaba hasta los topes, y no sólo de políticos celebradores del aniversario de la Carta Magna.

El último día de nuestra estancia, tras zampar cochinillo en Segovia, mazapanes en Toledo y otras delicias que dejan la dieta Dukan para el arrastre, rematamos la faena comiendo un cocido madrileño en Casa Carola, ubicado en la calle Padilla, n. 54, del barrio de Salamanca. Los nativos deseaban llevarnos a La Bola, pero fue imposible hacer la reserva, así que nos decidimos por Casa Carola, y la experiencia fue inolvidable.
En su web cuentan que “…su oferta de comedor a mediodía es el Cocido madrileño de tres vuelcos que, con aperitivo, pan, postre, café y chupito de licor, conforma un menú único con precio cerrado…”. El precio firme, cerrado y ajustado es de 29 euros por cabeza.

Cuando llegamos puntualmente a la cita encontramos la mesa dispuesta para 8 comensales en un buen lugar del comedor, que contaba con unas 10 ó 12 mesas más, repletas de personal. Los baberos, que todos nos pusimos como mandan los cánones, nos esperaban limpios y escoscados, además de una “jarra con agua del Canal de Isabel II y hielo de la misma procedencia”, un recipiente con salsa de tomate natural con cominos y orégano y un platillo con cebolletas y langostinos de Ybarra (guindillas, vaya), para los amantes de las actividades gastronómicas de riesgo.

Arrancamos con el aperitivo, consistente en una copa de cava y una croqueta de carne de cocido que estaba exquisita (la croqueta). Llegó la sopa, en su olla de barro, en cantidad suficiente para repetir (algunos hasta tres veces). Potente y sabrosa, no diré más… ni menos. Casi sin descanso, salieron de la cocina las bandejas con los garbanzos, las verduras y la carne. Como se aprecia en la foto, un cocido simplemente espectacular. A decir de algún purista (no fumador de puros, sino madrileño catador de cocido de toda la vida), pocos garbanzos (1 bandeja) para tanta boca, pero las dos bandejas de verduras (zanahorias, patatas, repollo, puerros) y las dos de carne (gallina, morcillo de ternera, chorizo, codillo de jamón, huesos de caña, tocino, morcilla casera) bastaban y sobraban para dejar satisfechos los agradecidos estómagos. Aún así, se puede repetir cuantas veces se quiera (y se pueda) de cualquiera de las viandas, según dicen en su carta. El aceite de oliva virgen para aliñar la cosa era delicioso, lo menos de Jaén y recogido por sus aceituneros altivos. Llegamos a los postres sin hambre, pero dimos buena cuenta de ellos. Repostería y helados artesanos es el postre incluido en el menú, aunque pedimos leche frita fuera de él y tuvieron el detalle de ofrecernos un trozo a cada uno.

El café, las infusiones y el chupito de licor están incluidos en el precio. En suma, excelente comida, buen servicio, agradable ambiente y, me atrevo a añadir, una web que informa con mucha precisión de lo que vas a encontrar cuando visites el local. Muy recomendable.

Fotos:


Madrid | Casa Carola | La mesa nos da la bienvenida
La mesa nos da la bienvenida

Madrid | Casa Carola | Croquetas, cava y baberos
Croquetas, cava y baberos

Madrid | Casa Carola | Pucherazo (de sopa)
Pucherazo (de sopa)

Madrid | Casa Carola | Bandejas de viandas
Bandeja de viandas

Madrid | Casa Carola | Postres
Postres

Madrid | Casa Carola | La cuenta (que nos trae)
Ticket

Madrid | Casa Carola | Imprescindible la visita...
Imprescindible la visita…

Puntuaciones
Calidadwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Preciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Serviciowww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com
Summarize why you chose this rating
Overallwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.comwww.dyerware.com


Mapa:


Ver mapa más grande

Me gusta(0)No me gusta(0)
Realidad aumentada
Layar
Twitter
Síguenos en Facebook
Google Plus